Fractalmente

Todo cambia de óptica cuando comenzamos a vivir eternamente

Solamente hacía falta el soplo del aire en mi rostro, la más leve brisa, y las sensaciones me inundaban, pasiones de extraordinaria belleza y fortaleza. O bien me acariciaba la piel del brazo, oía arrastrar una silla, olía la cera de una vela, me quedaba mirando durante horas la llama… cosas todas ellas insignificantes, pero que me arrobaban… sí… me producían un placer que era… -Hizo una breve pausa y movió la cabeza-. Indescriptible. -Volvió a sonreír y se acarició el antebrazo, reviviendo los recuerdos-. Todo parecía haber cambiado -murmuró suavemente-, haber cambiado por completo. Y así, me preguntaba qué le habría ocurrido al mundo, o a mí, para dar a luz semejante estado de misterio.

Tom Holland The Vampire